El boom de la economía DOP en Italia: récord de 20 mil millones de euros en 2022

El boom de la economía DOP en Italia: récord de 20 mil millones de euros en 2022
Dop economy

En los sinuosos viñedos y fértiles valles de Italia, la economía de las Denominaciones de Origen Protegidas (DOP) está presenciando un auge sin precedentes. La marca distintiva del “Made in Italy” encuentra su más alta expresión en la riqueza de sus productos con DOP e Indicación Geográfica Protegida (IGP), cuyos resultados económicos son dignos de una cuidadosa atención. Según un estudio meticuloso, el valor de mercado de estos auténticos tesoros gastronómicos ha superado los 20 mil millones de euros en el año 2022, marcando un hito en la historia económica del país mediterráneo.

La cifra de 20,2 mil millones de euros representa no solo un número impresionante, sino también un crecimiento del 6,4% en comparación con el año anterior. Este aumento es un reflejo vibrante del dinamismo y la resistencia de un sector que abarca tanto la alimentación como la vitivinicultura, demostrando la vitalidad de una industria arraigada en la tradición y la excelencia.

El ámbito agroalimentario DOP e IGP, con su diversidad de sabores y aromas, ha generado 8.850 millones de euros, mientras que el sector vitivinícola ha vertido 11.300 millones de euros en las arcas de este impresionante mercado. Estos segmentos se han erigido en pilares fundamentales de una economía DOP que sostiene a 195.000 empresas y 296 consorcios de protección. Su impacto es notable, empleando a 580.000 personas y contribuyendo con un sustancial 20% al volumen de negocios del sector agroalimentario nacional.

El comercio internacional ha reconocido y recompensado la calidad de la producción italiana con denominaciones protegidas, con exportaciones que han experimentado un robusto crecimiento del 8,3%. Esto ha generado 11,6 mil millones de euros, destacando especialmente el rejuvenecimiento de los mercados fuera del ámbito comunitario, los cuales han disfrutado de un incremento del 10% el pasado año.

Entre los productos estrella, el Grana Padano ha brillado con luz propia, alcanzando unos ingresos de más de 1.730 millones de euros y un aumento sin precedentes del 18% en relación a 2021. Este queso ha superado por poco al Parmigiano Reggiano, que ha registrado 1.720 millones de euros. El podio lo completa el jamón de Parma, con una recaudación de 932 millones de euros, lo que representa un incremento del 11%.

En el apartado de los vinos, el Prosecco DOC se ha coronado indiscutible con un valor de producción de 1.145 millones de euros y un explosivo crecimiento del 29%. Otros vinos como el Conegliano Valdobbiadene DOCG y el DOC delle Venezie también han tenido un desempeño notable, aunque a una distancia significativa del líder.

El éxito arrollador del Prosecco ha colocado a Véneto en la cima regional de producción de DOP, con un valor de 4,84 mil millones de euros, y a Treviso como la provincia italiana líder con 2,2 mil millones de euros. Le sigue Emilia-Romaña con 3,97 mil millones de euros, evidenciando la fortaleza del norte de Italia en esta industria.

Además, las regiones del Nordeste de Italia suman el 55% del valor nacional de las DOP, DOC e IGP, con un aporte de 11,1 mil millones de euros. Lombardía, en el Noroeste, sigue de cerca con un crecimiento del 14,6%, demostrando el peso económico de estas zonas en el contexto nacional.

El informe Ismea-Qualivita subraya el crecimiento del valor en 18 de las 20 regiones italianas y en 84 de las 107 provincias analizadas. Un dato revelador es que los italianos están invirtiendo más en productos DOP, con ventas superiores a los 5.400 millones de euros en el gran comercio minorista en 2022.

Mirando hacia el futuro cercano, el año 2023 ya muestra un incremento en el gasto de productos DOP, aunque a un ritmo algo más moderado que el sector agroalimentario en general. Este fenómeno, junto con el incremento de las ventas promocionales, refuerza la percepción de un crecimiento constante y sostenible en la “economía DOP”. Este vigor económico refleja no solo la calidad intrínseca de los productos italianos, sino también la apreciación y demanda crecientes a nivel mundial, poniendo de manifiesto la importancia de preservar y exaltar las tradiciones culinarias de Italia.